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Centenario del Movimiento Eucarístico Juvenil

Crónica de un encuentro soñado.

Noviembre 2015 | Ada Romero, odn (Paraguay) | Experiencias

Para que mi alegría esté en ustedes” Jn 15, 3

El MEJ cumple en este año 2015, cien años de su fundación. El movimiento busca enseñar a los niños y jóvenes el estilo de vida de Jesús, mediante una metodología basada en la vivencia en comunidades, con la visión de formar jóvenes y adultos comprometidos en el servicio a los demás. Sus pilares fundamentales son el Evangelio, la Eucaristía y la Misión. Misión que se desprende de la oración y el discernimiento constante del entorno.

El MEJ nace en el contexto de la primera guerra mundial, ante las hostilidades de la guerra, el Apostolado de la Oración organizó entre los niños grupos de oración a favor de los combatientes y por la paz, con el nombre de Cruzada Eucarística (rama infanto-juvenil del AO). En 1962 recibe el nombre de Movimiento Eucarístico Juvenil. Es el segundo Movimiento Juvenil de la Iglesia Católica en número: 1.112.000 niños/as y jóvenes. Presente en 56 países en los cinco continentes.

En Paraguay, en mayo de este año, en un Encuentro Nacional nos reunimos más de 650 adultos, adolescentes y jóvenes del MEJ para celebrar como país el don del MEJ en el mundo, con la presencia de nuestro Director Mundial Delegado P. Frédéric Fornos sj. Somos alrededor de 1500 niños y jóvenes de Paraguay y 26 tuvimos la oportunidad y la gracia de ser la Delegación representante al Encuentro Internacional que se realizó en Roma del 4 al 10 de agosto 2015. Nos preparamos para este envío con oración y encuentros de formación.

El tema: “Para que mi alegría esté en ustedes” nos ayudó a vivir la alegría de ser amigos de Jesús. Nos sentimos invitados a estar más cerca de su Corazón y más comprometidos al servicio de nuestro mundo. Se propusieron dos fuentes de inspiración para nuestro año Jubilar: Las palabras de Jesús a sus discípulos en el contexto de la Última Cena, Juan 15, 9-17, en que comparte el secreto de la alegría: morar en su amor y amistad; y la exhortación apostólica La alegría del Evangelio - Evangelii Gaudium -, en que el Papa Francisco nos lanza a la alegría de vivir y anunciar el Evangelio (de modo especial los números 1 al 17 y 227 al 256).

El 4 de agosto llegamos a Roma y en la Casa General de la Compañía de María nos esperaban con una rica cena, camas mullidas y lo más importante un corazón acogedor. Nos encontramos con las hermanas y nos alegramos juntas porque colaborar en la misión de Jesús nos unía. Agradecimos la hospitalidad y nos dispusimos a partir al lugar del Encuentro.

Estuvimos presentes más de 1700 jóvenes de 38 delegaciones nacionales y unas 600 personas del MEJ Italia (familias). El MEJ es muy diverso en el mundo en términos de contextos culturales y eclesiales. Por eso uno de los objetivos de este encuentro internacional en Roma, era facilitar y fortalecer la dinámica internacional con intercambios entre los jóvenes y entre directores, en particular la cuestión de la formación espiritual y la pedagogía del MEJ.

En medio de una diversidad de rostros, culturas, lenguas nos reunimos para rezar, orar y compartir experiencias para seguir trazando camino de Reino, vivimos muchas actividades y momentos significativos: la Eucaristía todos los días durante el encuentro, la aproximación a los hermanos refugiados, las oraciones de ofrecimiento y recogida del día, talleres de formación, peregrinaciones y conocimiento de diferentes lugares.

Entre las actividades centrales, el 5 de agosto la Eucaristía de Apertura en la Iglesia San Ignacio que le tocó prepara a Paraguay. El 7 de agosto fue uno de los momentos
más emotivo del encuentro, la audiencia privada con el Papa Francisco, que con su calidez, delicadeza, palabras sencillas y sabias una vez más cautivó nuestro corazón y nos invitó a renovar en nosotros lo que expresa nuestro manual:
“Somos jóvenes que queremos decir al mundo que nuestra alegría juvenil brota del encuentro con Dios, de amar desinteresadamente, de mirar nuestra historia con esperanza, del proyecto de Jesús que nos entusiasma y nos mueve a actuar”;
El 9 de agosto los directores nacionales tuvimos un diálogo fraterno con el P. Adolfo Nicolás, Superior General de los Jesuitas, quien esa misma tarde presidió la Eucaristía de cierre del Encuentro.

Puedo afirmar que el Encuentro ha sido una experiencia de unidad en la diversidad, que nos abre el deseo de conocernos y aprender de los demás sus maneras propias de vivir el MEJ. Mi corazón late con alegre fuerza, pertenezco al MEJ desde los 11 años, allí reconocí la voz de Jesús que me llamaba a su servicio con un espíritu universal y hoy para mí es motivo de gozo acompañar el proceso de crecimiento integral de tantos niños y jóvenes.

Gracias por tanto bien recibido.

Ada Romero, odn: Religiosa de la Compañía de María. Bachiller en Teología. Asesora Nacional del MEJ Paraguay.


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