Teresa Couret Du Terrail, la mujer que propició el florecimiento del desierto

Séptima parte.

Noviembre 2015 | Maria Josep Dach, odn (Madrid, España) | Mujeres que dejaron huella

Después del hallazgo de los restos de Juana de Lestonnac, la M. Du Terrail y las religiosas de la Comunidad de Burdeos experimentaron una inmensa alegría. Todas habían vivido días intensos en los que se mezclaban la esperanza y el desaliento, la fuerza del deseo con la lentitud en los trabajos de búsqueda. Ahora el entusiasmo las invadió. Este día feliz quedó para siempre en la memoria de la M. du Terrail junto con todas las emociones vividas.

Al día siguiente, 24 de noviembre, La M. Du Terrail recibió la visita de Jean Parabèle, que fue quien enterró el cuerpo de Juana en los días de la Revolución y recordaba muy bien su ubicación. Su testimonio era clave para acabar de certificar la autenticidad de los restos encontrados.

Inmediatamente comunicó la noticia a todas las casas de la Orden. Desde todas partes llegaron felicitaciones, acciones de gracias y diversas manifestaciones de alegría.

Los días siguientes el Arzobispo de Burdeos se hizo cargo de los trámites para la elaboración de los informes necesarios cara al futuro proceso de beatificación de Juana de Lestonnac. El día 30 de noviembre puso en marcha la “Comisión de encuesta y reconocimiento de sus restos mortales”. Una vez recogidos todos los testimonios, Monseñor D’Aviau leyó los documentos reunidos y convocó a las autoridades para concluir la encuesta en una sesión solemne que tuvo lugar en el salón principal del Ayuntamiento de la ciudad. Asistieron el Prefecto de la Gironde, el alcalde de Burdeos, los miembros de la comisión, las MM. Du Terrail y Bruncan, Rosalie de Noaillan y Vicentine de Levis-Mirapoix, descendientes directas de Juana de Lestonnac.
Casi un mes después se procedió con toda solemnidad a trasladar sus restos a Palais –Gallien. El féretro fue llevado por las religiosas de la comunidad y flanqueado por familiares de la fundadora. En el recorrido por las calles de Burdeos la comitiva entró en la Catedral y fue recibida por Monseñor D’Aviau para finalmente llegar a su destino.

Teresa Couret Du Terrail había cumplido su deseo más profundo, su misión en Burdeos había terminado. El 30 de diciembre regresó a Toulouse. Llegaba llena de alegría pero físicamente agotada. Tuvo que guardar cama varios días para reponerse y volver a sus actividades: fundación de nuevas comunidades de la Orden (Tournemire, 1823, Albi, 1827) y restauración de otras (Narbonne, 1823).

Ya en 1826 empieza la que será su última gran obra: iniciar la Causa de Beatificación de Juana de Lestonnac, su viaje a Roma en 1827, las fundaciones de Roma y Orvieto en 1834, su enfermedad y muerte este mismo año.

En esta breve reseña se han presentado algunos de los acontecimientos más destacados de su vida. Para una mejor comprensión de la Madre Du Terrail, de la ingente labor para refundar la Compañía de Nuestra Señora, devastada por la Revolución, de su personalidad, volvemos a recomendar vivamente la lectura de su biografía escrita por Eulalia Sorbet, religiosa de la casa de Toulouse, obra muy interesante porque hace referencia también a la Compañía de María en Francia de finales del siglo XVIII y principios del XIX. Deseamos que esta reseña haya servido para despertar el interés por gustar de la riqueza del libro.

A continuación damos la referencia para su mejor localización: TERESA COURET DU TERRAIL (1759 – 1934) Figura insigne de la Compañía de María N. S. Colección o.d.n. 11
 

Maria Josep Dach: odn. Nacida en Solsona (Lleida), es licenciada en historia. Archivera de la provincia de España, odn.

 
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