Mercadito de ilusión

El colegio Compañía de María de Zaragoza recibió el Premio Nacional de Educación para el Desarrollo Vicente Ferrer por el proyecto para educación infantil, “Mercadito de Ilusión”.

Enero 2014 | Ana Folch Cadena (Zaragoza, España) | Misión educativa

El miércoles 13 de noviembre de 2013, en la sede de la AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo), concluía una semana de formación para el profesorado representante de los quince centros escolares de España premiados con el Premio Nacional de Educación para el Desarrollo Vicente Ferrer conovcado por el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación y el Ministerio de Educación Cultura y Deporte. Compartimos viaje, espacio, ideas, sueños, discusiones, proyectos, dificultades, formación, trabajo en equipo… profundizando en la educación para el desarrollo.

Todos los centros educativos premiados habíamos trabajado con el alumnado, la transformación social para la construcción de un mundo más justo, programando propuestas pedagógicas destinadas a sensibilizar, concienciar y desarrollar el espíritu crítico y fomentar la participación activa del alumnado en la consecución de una ciudadanía global y solidaria.

La reflexión posterior al reconocimiento recibido, me hizo ver con mayor claridad que el verdadero premio fue poder vivir con mis alumnos y compañeras de nivel la experiencia del proceso de construcción de un mercadito para poder ayudar a nuestros amigos de Nicaragua y compartir durante una semana con compañeros venidos de diferentes comunidades autónomas los proyectos trabajados.

Veamos ahora como se forjó este proyecto.

La unidad didáctica integrada Mercadito de ilusión partió de varios pilares que sostuvieron su creación:
1- Un equipo de profesoras con interés por innovar y educar alumnos competentes, favoreciendo un papel activo en su aprendizaje.
2- Uso de metodologías como el aprendizaje servicio y el aprendizaje cooperativo.
3- Una unidad ya programada en cursos anteriores, de la que partimos.
4- Presencia en el centro educativo de la FISC con su proyecto solidario anual.
5- Coordinación con el centro educativo Redes de Solidaridad en Ciudad Sandino, Nicaragua, queriendo hacer próximo ese prójimo tan lejano.

Así, programamos esta unidad en la que el objetivo era construir una tarea planificada y ejecutada con los alumnos: montar un mercadito en el que vendiendo productos elaborados por los niños de cuatro años consiguieran dinero para enviar a sus amigos de Nicaragua. Pretendíamos también, transmitir una educación en valores, de carácter social, basada en la vivencia y la experiencia.

ELLOS participarían en la organización, desde el inicio hasta el final, favoreciendo su competencia en iniciativa y autonomía personal (autonomía, compromiso, responsabilidad, inhibición), competencia social y ciudadana (trabajo en equipo, espíritu cívico, colaboración con diferentes estamentos del colegio), competencia para aprender a aprender (imaginar un proyecto, elaborar planes, tomar decisiones), competencia espiritual (educar la mirada, transformación del entorno, servicio), principalmente. Este proceso los estimuló a actuar, consensuar, deliberar, decidir, superar dificultades, controlarse, esforzarse y buscar diferentes soluciones.

La puesta en práctica de la unidad superó las expectativas. Aprendieron que su acción produce una transformación, sintieron y vivieron que juntos son más. Los niños pusieron sus mejores cualidades, sus mejores ideas, su esfuerzo y su ilusión al servicio de los demás. Y todo ello en equipo, todos juntos, a una, con un mismo objetivo.

En el proyecto se implicó a diferentes miembros de la comunidad educativa: equipo directivo, familias y alumnos de 5º y 6º de primaria y de ESO, lo que favoreció el trabajo conjunto de personas que normalmente, no coinciden, en el día a día y produjo un efecto multiplicador del objetivo a conseguir. También nos coordinamos con la delegación de Aragón de la FISC y así evaluaron nuestra experiencia:
“Uno de los objetivos de la entidad es trabajar la Educación para el Desarrollo, entendiendo ésta como “Proceso educativo constante encaminado, por medio de conocimientos, actitudes y valores, a promover una ciudadanía global generadora de una cultura de la solidaridad comprometida en la lucha contra la pobreza y la exclusión así como con la promoción del desarrollo humano y sostenible”.

Mediante las actividades de “Mercadito de ilusión” se ha logrado acercar al alumnado a la realidad del Sur, concretamente la de un país como Nicaragua a través de experiencias vividas, creadas y practicadas en primera persona. El alumno se convierte en sujeto activo y protagonista de su propio proceso de educación para el desarrollo y por tanto los aprendizajes se fijan de una manera más profunda y duradera en el tiempo.

El hecho de trasladar una realidad cultural y social como son los “Mercaditos” Latinoamericanos a los alumnos nos parece un acierto, ya que hace aproximarse al Sur de una manera muy positiva y desde una experiencia concreta que puede facilitar un futuro intercambio con alumnos de Nicaragua lo que enriquecería mucho más el proceso de Educación para el Desarrollo.”

Como bien nos propone la FISC, ahí está nuestro próximo reto. Crear cauces de intercambio y construcción de experiencias comunes.

Para más información: ver ficha del proyecto.
 

Ana Folch Cadena:  profesora del Colegio de Zaragoza, centro en el que ha desarrollado la mayor parte de su vida profesional. Licenciada en Psicología y Maestra de Educación Infantil y Especial. Ha ocupado diversos puestos de responsabilidad en el Equipo Directivo. Coordina aspectos pedagógico del colegio. Ha participado en el Proyecto Salongo de la FISC como voluntaria en Redes de Solidaridad en Ciudad Sandino, Managua, Nicaragua.Colaboradora de la FISC.


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