© 2016 NEWSODN Compagnia di Maria Nostra Signora
  • Viernes, 23 Junio 2017
  • Santa Agripina

Refugiados, acogida y xenofobia

II parte del artículo “Los refugiados llaman a las puertas y al corazón de Europa”.

Noviembre 2015 | Joaquim Alsina (Barcelona, España) | Justicia y Solidaridad

 En los últimos meses se han sucedido las imágenes de personas que han huido de sus países, en especial Siria, Afganistán, Irak, Ucrania o Eritrea, y a su llegada a Europa han sido bien recibidas y obsequiadas con alimentos, ropa, centros en los que podían asearse, … muestras de cariño que se han visto empañadas por otras imágenes. Las que han protagonizado algunos gobiernos, como el húngaro, poniendo trabas a los refugiados, trabas muy duras, tal como podíamos apreciar en la televisión autonómica de Cataluña: La presentadora se ponía unos gruesos guantes para coger un trozo de alambre, de la alambrada que protege Hungría de la entrada de refugiados, que cortaba, pero que además tenía de tramo en tramo unas cuchillas especialmente diseñadas para ocasionar el mayor daño posible.

 

Al lado de esas malas artes gubernamentales, han aparecido las típicas organizaciones de ultra derecha, xenófobas, clamando contra los refugiados y movilizándose contra ellos, incendiando centros de acogida e intentando hacer la vida imposible a los peticionarios de asilo. Por desgracia son muchos los estados que cuentan con organizaciones de ese tipo, a veces con el visto bueno de los gobiernos, o que cuentan con partidos que aspiran a ocupar el poder desde planteamientos inhumanos. Porque la xenofobia no merece otro calificativo que el de crimen de lesa humanidad.

El profesor de historia de la Universidad de Princeton, Gross, de origen polaco, critica a su país, Polonia, por la intolerancia y la xenofobia y recuerda a sus compatriotas que antes de ingresar en la UE pregonaban compartir sus valores. Ellos, que han recibido enormes transferencias de fondos estructurales y de cohesión europeos, se niegan a aceptar refugiados. Gross recuerda que todas las sociedades ocupadas por Hitler fueron cómplices de los esfuerzos nazis para eliminar judíos, aunque hubo personas que se jugaron la vida ayudándolos. Pero no fue lo más habitual. Alemania no tuvo más remedio que superar su pasado asesino. Y ha aportado mucho a la reconstrucción de Europa y a su bienestar después de reconocer que fue, en gran medida, culpable de lo que sucedió en la II Guerra Mundial. La Europa del Este aún no ha aceptado su pasado. Cuando lo haga, concluye Gross, podrá reconocer la obligación moral que tiene de rescatar a los que huyen del mal.

También es verdad que los refugiados prefieren países de Europa occidental, sobre todo Alemania, porque el idioma no es tan complicado como el húngaro, el polaco o el checo, y tienen más posibilidades de encontrar trabajo y acceder a ayudas sociales.

 

En un artículo anterior comentábamos que hay imágenes que valen por mil imágenes, refiriéndonos a la del niño sirio Aylan ahogado en una playa turca. Y alrededor de ese hecho la eterna polémica sobre si determinadas imágenes deben aparecer en los medios de comunicación. Es cierto que son muy duras, pero la experiencia enseña que mostrarlas conmueve a la opinión pública y produce oleadas de solidaridad. Se ha acusado al gobierno de Canadá de haber rechazado la petición de asilo de la familia de Aylan.

Un programa de la BBC que corre por internet narra la epopeya que vive una familia siria que ha huido de Damasco. Ha mal vendido la casa por 20.000 $. Llegan al Líbano. Sueñan estar seguros en Europa. Se han de arriesgar a ser traficados. Primer dilema: Vía Turquía o vía Egipto. Solos o con la familia… Si os interesa os recomiendo entrar en la siguiente dirección electrónica e interactuar clicando primero bbc…. y después en buscar escribir Interactivo: ¿…
http://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/04/150401_smj?ocid=socialflow_facebook

Interactivo: ¿cómo te enfrentarías al peligroso viaje de un refugiado sirio?

 

Quizás llegue un día, cuando la población europea haya disminuido tanto que ya no queden brazos para trabajar ni salarios que ayuden a pagar las pensiones de las personas de edad avanzada, en que no únicamente se retirarán los obstáculos que ahora impiden la entrada a algunos países sino que se pedirá abiertamente que vengan de otras regiones a ocupar los lugares vacantes por envejecimiento de la población.

Se calcula que de aquí al 2.050 puede incrementarse la población mundial en 1.000 millones de personas más, de los cuales 700 en África. De esos 700 millones, probablemente, unos 200 llegarán a Europa. La reacción de Europa dependerá, en muchoscasos, de sus necesidades demográficas y laborales.



El Papa Francisco denunciaba en NNUU la situación en Oriente Medio: “… la dolorosa situación de todo el Oriente Medio, del norte de África y de otros países africanos, donde los cristianos, junto con otros grupos culturales o étnicos e incluso junto con aquella parte de los miembros de la religión mayoritaria que no quiere dejarse envolver por el odio y la locura, han sido obligados a ser testigos de la destrucción de sus lugares de culto, de su patrimonio cultural y religioso, de sus casas y haberes y han sido puestos en la disyuntiva de huir o de pagar su adhesión al bien y a la paz con la propia vida o con la esclavitud. Estas realidades deben constituir un serio llamado a un examen de conciencia … hay seres humanos singulares, hermanos y hermanas nuestros, hombres y mujeres, jóvenes y ancianos, niños y niñas, que lloran, sufren y mueren. Seres humanos que se convierten en material de descarte cuando la actividad consiste sólo en enumerar problemas, estrategias y discusiones.”



Mn. Agrelo, franciscano, arzobispo de Tánger, en la inauguración de Curso de Cristianismo y Justicia en Barcelona, se expresó con absoluta libertad: “Me indigna tener un gobierno que considera que su política de fronteras es perfecta. Todas las fronteras son vejatorias. Aún peor si ejercen violencia. Los que están en bosques cercanos a Ceuta y Melilla están peor que perros abandonados porque viven acorralados. Fronteras, inmigrantes, indiferencia. Para ver y oír los cristianos no necesitamos cámaras i técnica, necesitamos ojos y compasión. Dios se ha revelado sin fronteras”.

No al descarte. No son productos, son personas.

 

Joaquim Alsina: Barcelona, España. Licenciado en Geografía e historia y en Teología. Profesor de bachillerato. Voluntario y miembro de la Permanente FISC-Catalunya y de Oxfam Intermón. Colabora en estas entidades preparando formaciones y escribiendo artículos sobre temas varios. Experiencias de cooperación en Bolívia, Ecuador y Paraguay. Participa en el Seminario de Doctrina Social de la Iglesia de la Facultad de Teología de Catalunya.


Descargar artículo en PDF

AÑADIR COMENTARIO

0 Comentarios