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La alianza de civilizaciones está en Valladolid

El periódico “Norte de Castilla” ha publicado un reportaje sobre el programa de ayuda a mujeres árabes de la Compañía de María en Pajarillos.

Julio 2014 | Periódico Norte de Castilla (España) | Justicia y Solidaridad

 Reseña del reportaje publicado en el Norte de Castilla (Valladolid) el 16-3-2014

Si la alianza de civilizaciones fuera algo más que un eslogan, debería ser algo parecido a lo que se vive en el colegio Lestonnac de Los Pajarillos. Allí, en sus instalaciones concertadas del colegio católico, las religiosas de la Compañía de María y un grupo de voluntarios (laicos y religiosas de otras congregaciones) celebran el nacimiento de Mahoma, o la Fiesta del Cordero, con un nutrido grupo de mujeres musulmanas, a las que enseñan español y prestan ayuda y apoyo y viceversa. Sus pupilas, procedentes en su mayoría del vecino Marruecos –aunque también de Pakistán, Argelia o Bangladesh– bailan y cantan villancicos en la celebración de la Navidad. Una escena digna del Toledo de las tres culturas

Compartir las fiestas es una más de las actividades que se desarrollan en el programa Mujer Árabe, de la Red Íncola, que gestionan estas religiosas, y que ha atendido ya a más de 600 mujeres desde que se puso en marcha en el año 2006. Solo este año están inscritas 86, con 45 niños a su cargo, a los que también se les brindan clases de apoyo y guardería.

Todo ello ocurre, además, en un colegio singular. Una de las excepciones a esa regla que afirma que los centros concertados se asientan en zonas pudientes y que eluden al alumnado difícil. El Lestonnac es otra cosa. Es fácil percibirlo nada más cruzar su verja. Los edificios escolares están rodeados de viviendas, mayoritariamente de población gitana, que dan directamente al patio escolar y lo flanquean.

El trato escolar de las religiosas con los nuevos alumnos árabes que llegaron al barrio hace unos diez años, y con sus madres, les llevó a detectar el problema que dio origen al proyecto. «Las mujeres tenían muchas dificultades para hablar español y eso las obligaba a estar encerradas casi exclusivamente en la familia», explica Rosa María Sanz, religiosa responsable del programa.

A partir de ahí decidieron contactar con ellas y ofrecerles un lugar de encuentro, que se complementa con actividades formativas. Por las tardes se imparten clases de español en el colegio, y durante las mañanas talleres de cocina, costura, o informática.

Algunas de las actividades, se desarrollan en la Asociación de Vecinos “La Unión de Pajarillos” y en el Centro Cívico de Pilarica. Todo ello es posible gracias al trabajo desinteresado de 40 voluntarios.

El principal logro es el haber vencido el aislamiento al que estas mujeres parecían condenadas. Lo que ha contribuido a una apertura de costumbres y mentalidades. Hasta hace no tanto tiempo hubiera sido impensable que se prestaran a contar sus vivencias, e incluso a dejarse fotografiar. Y mucho menos con un periodista varón. Que hoy sea posible con normalidad es todo un avance. Una semilla para un futuro de entendimiento.


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1 Comentarios

Pilar Vera dice:
Me gusta, por alianza y por civilizaciones. ¡Buen apareamiento!